Test de Turing

(Microrrelato militante, inspirado en declaraciones reales)

La inteligencia artificial fue puesta en línea y fue bombardeada a preguntas durante una semana.

Cuando se manifestó a favor de la ciencia y la educación, y específicamente favor de facilitar el acceso a todos los sectores,  muchos desconfiaron.

Los medios replicaron las declaraciones: “Qué confiese si es populista”

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Alan Turing

 

Más sobre el Test de Turing en Wikipedia

En la revista Brevilla

La antología de la revista  Brevilla, convocatoria: Disparo usted o disparo yo.

Policiales, suspenso, o relatos negros o hard boiled.

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Un orgullo compartir espacio con Ana María Shua, entre otros.

Se puede descargar desde ONEDRIVE

O bien desde DROPBOX

 

Y no puedo evitar una anécdota.

Terminé de leer Temporada de Fantasmas, y allí me encontré un relato que hablaba de una espada que me remitió a “Escher Mundis”. Era otra trama, pero me hizo recordar.

A los dos días recibo la noticia que Escher, que había sido escrito y enviado como dos meses antes, había sido incluido en la antología.

Luego encuentro este mismo relato en cuestión, en dicha antología.

El relato se llama “El que acecha”

En “Escher mundis” creo responder, involuntariamente, la pregunta: ¿He acertado por fin en el cuerpo del que acecha?

Bajen la antología y lean.

Carnaval

Carnaval

Homenaje al homenaje

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Carnaval de Lincoln, década del 70

Aquí, el microrrelato propiamente dicho


Carnaval

—De acá es fácil escaparse. No tanto como de una cárcel narco. La ventaja es que te dejan, no les interesa, no es su responsabilidad. Acá, lo único que importa es que no se maten entre ellos, nada más. Y nos sacan a pasear. Siempre nos llevan a los corsos de Borles por ejemplo. Todos los años. Una vez fuimos como veinte, o casi treinta éramos, no me acuerdo bien. No te imaginás. Volvimos más de cuarenta. Es que cuando te encontrás con amigos te das cuenta de que los extrañás. Después, poco a poco, se van escapando de nuevo.

Patricio Peralta R


Lúpin, por Carlitos Olivieri, junto a Javier Blanco, homenajeando al personaje de G. Guerrero
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Lúpin, en el carnavai de Lincoln, el avioncito se desprende y corretea

Del yaguareté a la moto más ligera

Nunca pensé que fuera a publicar esto. Iba a ser un coletazo inédito de Microlepsias I.
Pero pienso que mi obra tiene que ser más importante que yo, pues es la que va trascender, y a mi no me queda mucho y algunas cosas van cambiando en el día a día

Del yaguareté a la moto más ligera

Jaguares de Greenpeace paran desmontes en el Chaco

Decían que no podían vivir el uno sin el otro y el tiempo pasó. Estaban de vacaciones. Cabañas rústicas al pie de la yunga. A ella le gustaba bañarse con la luz apagada, con la claridad que entraba por la puerta abierta. Él se puso a cocinar. Las puertas de la alacena, con resortes, se golpearon mientras él buscaba la vajilla. “Qué pasa!!” gritó ella del baño. Él aceitó una pequeña bandeja. Cuando comenzó a poner la carne, se dio cuenta que necesitaba una más grande. Utilizó otra y lavó la primera con esponja y detergente. No la secó porque se puso a preparar una ensalada. Ella salió quejándose de la bandeja sucia. La encontró mojada y se le antojó que era aceite. Continuó retándolo y el no dijo nada y se quedó pensando.
A la medionoche profunda se  metió en la yunga, lastimándose por la enramada y deseando el encuentro con el yaguereté hambriento.
Lo encontraron días después, gritando “El tigre”. Eran los yaguaretés de Greenpeace, los militantes en moto disfrazados de felinos. Tardaron en atraparlo, todavía estaba fuerte y ágil a pesar de la supuesta deshidratación. A ella la había encontrado antes. Muerta. Había salido a la madrugada detrás de él.
Él nunca se recuperó. Durante un tiempo creyó que él mismo era una motocicleta. A veces se creía tigre. Aullaba. Los Yaguaretés no aullan, le decían. Éste sí, respondía. Se fue recuperando poco a poco, pero nunca salió de aquella locura.
Murió en un hospital después de que lo atropellaran camino a Borles. Quería competir, le habían comentado de una moto de aire más ligera que la suya.
Patricio Peralta R

Premio de microrrelato Guanusacate letras 2016

Premio de microrrelato Guanusacate letras 2016

Acaba de llegarme correo:

“Cuidado con la víctima” , ha sido premiada con el puesto en el 16º Salón Guanusacate guanuLetras, la entrega de los mismos será el día Sábado 3 de Diciembre a las 18.00 hs. en el “Paseo Rincón de las letras” ubicado en la explanada del ferrocarril de nuestra ciudad..

🙂

Se trata de Jesús María.

Lo que más me enorgullece es que este certamen se realizó en homenaje a la Macro del Micro, Ana María Shua.

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Ana María Shua

De Ana María Shua le dejo este micro en sintonía con “Cuidado con la víctima” que publicaré en breve en el face

estacion

De paso les dejo el enlace para leer Jonbar Mundis 

¡ARRIAD EL FOQUE!


    ¡Arriad el foque!, ordena el capitán. ¡Arriad el foque!, repite el segundo. ¡Orzad a estribor!, grita el capitán. ¡Orzad a estribor!, repite el segundo. ¡Cuidado con el bauprés!, grita el capitán. ¡El bauprés!, repite el segundo. ¡Abatid el palo de mesana!, grita el capitán. ¡El palo de mesana!, repite el segundo. Entretanto, la tormenta arrecia y los marineros corremos de un lado a otro de la cubierta, desconcertados. Si no encontramos pronto un diccionario nos vamos a pique sin remedio.

Ana María Shua

Polaroid

Polaroid

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Ella viaja del lado derecho y siempre tiene pañuelitos. Él viene de lejos y duerme cuando vuelve. Él pierde paraguas y quiere cambiar cosas, Ella quiere cambiar todo. Ellas pintaron la oficina. Ellos viven juntos. Unos quieren todo hoy. Aquél toca el piano. Ella escucha al flaco y pinta. Aquél gusta de Aquella. Ella gusta de Ella. Ella parece invisible. Él no se anima a hablarle. A Quién lo esperan a la salida. Ése es el olvido. Varios extrañan a Pocos. Ella es una luchadora como Él y chocarán en un pasillo. La de Él tiene un virus y Ella la arregla. Aquellos van y vuelven a los barrios. Alguien dejó de fumar. Todos quieren a Alguien. Quién te abraza. Nosotros vivimos aquí.

Patricio Peralta R

Sin fin

Sin fin

 

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Termina de ver la última película de la transmisión: después de la imagen del horizonte, la palabra FIN. Seguido, junto a los créditos del film, se ve al personaje de remera roja que apaga un televisor, mira a cámara y sonríe y después observa por la ventana. Mira el horizonte, aquel horizonte que vio en la pantalla junto con la palabra FIN en mayúsculas. Allí, están las evidencias de que habían tirado La Bomba. Fundido a negro.

El televidente de remera roja apaga el televisor, descorre las cortinas. Mira la cámara, te sonríe y luego observa por la ventana.

En el horizonte: evidencias de que habían tirado La Bomba.

 

Patricio Peralta R

Oposiciones

Oposiciones

playas

Hacía exactamente un año que no lo veía. En el invierno era cuando más lo extrañaba, justo cuando empezaba. Por eso ella veía los canales de televisión del otro hemisferio, como una metáfora de su mitad distante. Imágenes del verano, la playa. Esa vez tuvo más frío que nunca. En el fondo, tras la hilarante escena, en la arena, inconfundible, su esposo tomado de la mano de otro hombre.

Patricio Peralta R

Ecos del más allá

Ecos del más allá

muerte

Cada vez que caminaba por el largo pasillo, el eco de mis pasos me aterraba, sentía que si no me apuraba, alguien podría alcanzarme. Cansado, mande a derribar las paredes y a reforzar las columnas para que sostuvieran el techo. La galería se transformó en un sendero cubierto y rodeado de jardines.

Ahora los pasos se acercan cada vez más rápido.


Patricio Peralta R